Eran las siete de la mañana cuando Mohamed Bouazizi despertó sin saber que todo el Medio Oriente iba a cambiar por él. Camina a su pequeño, cerca de la cocina, se echa un poco de agua en la cara, en ese momento recuerda que tiene una semana sin pasta dental. Hace la simulación de limpiar sus dientes con un cepillo que tiene hace un año. Prepara un poco de té mientras se lleva a la boca un pedazo de pan viejo. Antes de salir de su casa hecha de barro y techo de zinc hace una inspección rápida asegurándose que sus siete hermanos y su madre aun duermen.

Una parte del camino hace sus cálculos mentales en lo que tenía que vender para regresar a su casa con algo de comida. Otra parte del camino practica las nuevas palabras en inglés y francés que aprendió la noche anterior con los diccionarios estropeados de segunda mano.

Después de comprar las verduras con el capital del día anterior se dispone a comenzar un nuevo día de ventas mentalizado en regatear los precios con los clientes frecuentes. Luego de algunos minutos y asegurarse que todo está listo, tres policías llegan y lo abordan, pidiéndole un permiso que no tenía. Trató de convencer a los policías que no le quitara su puesto de verduras, pero todos los esfuerzos de Bouazizi no sirvieron para nada y en pocos minutos la policía se llevó todo lo que tenía. Un hombre que vendía té se solidariza con Bouazizi y le regala un té para que pasara aquel trago amargo. Miraba el té como esperando una respuesta una respuesta. Bouazizi duró algunos minutos pensando y mirando al cielo buscando alguna explicación de ese golpe tan fuerte que acaba de recibir, sentía ese golpe como si fuera todo el odio de Dios.

Caminó hasta la alcaldía sin tener muy claro lo que haría. Antes de llegar a la alcaldía compró dos litros de gasolina empujado por el la rabia odiando las leyes de la vida pensó en quemar la alcaldía completa, no entendía muy bien porque estaba en un país donde había tenido la suerte de nacer y la obstinación de permanecer. Aceleró sus pasos en contra de su estómago. Al llegar a la alcaldía reflexionó que si tomaba la decisión de prenderle fuego a la alcaldía seguramente le costaría unos cuantos años de cárcel, así que se echó los dos litros de gasolina encima y se prendió fuego, mientras el dictador Ben Ali estaba pronunciando su último discurso. Aunque Mohamed Bouazizi murió a los tres días después su acto nutrido de desesperación su espíritu llegaría a Egipto para acabar con el dictador Hosni Mubarak. En la plaza Tahrir se reunieron miles de personas para celebrar la fuga del dictador.

El espíritu de Mohamed Bouazizi no se detuvo y siguió hasta Libia donde peluqueros, cajeros de supermercados, vendedores de vegetales igual que Bouazizi comenzaron a luchar contra el ejército libio. El objetivo de aquel ejercito improvisado que luchaba con zapatos deportivos; era llegar a Trípoli, pero primero tenían que pasar por Misrata, allí los combates fueron duros, pero el ejercito de peluqueros y cajeros de supermercados se impuso.

Luego de dos meses cae Muammar Gaddafi en condiciones todavía no conocidas. A pesar de los esfuerzos para que los efluvios del espíritu de Mohamed Bouazizi no se perdieran y llegara a Siria y terminara con el dictador Bashar al-Ásad lamentablemente no llegaron o quizás el espíritu de Bouazizi se mantiene apagado esperando el momento para despertar entre las ruinas de Damasco.

Argenis Gadea

Argenis Gadea

Nací en Venezuela el 28 de diciembre de 1989. Siempre he sido muy consciente de mis deficiencias en mi educacion, por eso me he dedicado a llenar esos vacíos intelectuales leyendo y estudiando. Puede ser que mis capacidades literarias no estén a la altura, pero así como el que tiene miedo grita, empecé a manejar mis emociones para descargalas en un papel en blanco y luego publicarlas. Comencé mi vida literaria con la novela "Tierra de señores". Luego de tantos meses de trabajo, he dado vida a mi segunda novela: "Desde el fondo de mí", publicada con la editorial: Sultana del Lago. Leo y escribo; eso es todo.

Puede que también te guste...

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto:
© Copyright 2021 Argenis Gadea. Todos los derechos reservados. | Términos y usos | Política de Cookies | Contacto