Oficio raro, como pocos, el del garçon del pis. Como se sabe, este era un personaje, dudoso es llamarlo funcionario, aunque algunos funcionarios públicos hacen un trabajo más o menos parecido… en fin, a lo que iba.

Decía que esta persona, el garçon del pis, andaba de acá para allá con una cubeta, esperando que lo llamaran los nobles que departían en el jardín de palacio. Llegado frente al noble en cuestión, el garçon se inclinaba y ponía la cubeta al alcance de la bragueta del otro.

El noble se desabotonaba o desabrochaba (para información del lector no avezado, la cremallera, cierre o zipper se inventó llegado el siglo XX); y listo: el garçon se iba con su cubeta para otro lado, esperando que lo volvieran a llamar.

Se supone que la vaciaba. ¿Dónde y cuándo? Los libros de historia no abundan en estos detalles. ¿Y por qué los nobles no iban simplemente al baño, en lugar de andar molestando al pobre garçon con las urgencias de sus vejigas? Es que en los castillos no había baños; deberíamos saberlo: los ricos no tienen necesidades.

Hablando de estos temas, no sabemos si existía la versión número dos del garçon, que sería el garçon le pú. Válgame, si uno se quejaba de su trabajo, no me imagino el otro. Tampoco sabemos si había una fillette del pis, o si también era garçon, es decir, un caballero, el que ejercía con las damas; en cuyo caso, retiro lo dicho de que es un trabajo espantoso.

Suerte que tuvimos nosotros de no nacer en esos tiempos, no solo porque sería bastante desagradable ejercer tal oficio, sino que incluso yo no podría aprovechar los servicios del garçon: soy bastante tímido y no lo puedo hacer si me están mirando. A todas estas, ¿qué hace el garçon cuando la persona hace pis? ¿Se supone que debe voltear hacia otro lado? ¿Qué dice el manual de Carreño al respecto?

Seguimos con las dudas. Y aún surgen más: ¿había que estudiar para ser garçon del pis? ¿Dónde estudiaban? ¿Qué asignaturas verían? ¿O era pura y simple vocación de recibir la orina de otro?

Hoy día ya no hay garçon del pis, tristemente. Hay gente en los laboratorios que recibe nuestras muestras de orina, para exámenes y esas cosas. Es lo más parecido. Ah, y también hay quienes gustan que les hagan pis encima y quienes pagan para que alguien se los reciba; lluvia de oro y que llaman a esta modalidad, pero es sin la cubeta. Los tiempos han cambiado mucho. O no tanto.

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Argenis Gadea

Nací en Venezuela el 28 de diciembre de 1989. Siempre he sido muy consciente de mis deficiencias en mi educacion, por eso me he dedicado a llenar esos vacíos intelectuales leyendo y estudiando. Puede ser que mis capacidades literarias no estén a la altura, pero así como el que tiene miedo grita, empecé a manejar mis emociones para descargalas en un papel en blanco y luego publicarlas. Comencé mi vida literaria con la novela "Tierra de señores". Luego de tantos meses de trabajo, he dado vida a mi segunda novela: "Desde el fondo de mí", publicada con la editorial: Sultana del Lago. Leo y escribo; eso es todo.

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